Desde el año pasado, el Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. (DHS) y el Centro Nacional de Seguridad Cibernética (NCSC) del Reino Unido advirtieron sobre el uso del software de Kaspersky en sistemas de gobierno, citando así poderes legales en Rusia, lo que permite al estado tomar control sobre la empresa, creando miedo en sus clientes.

Las advertencias hicieron que Kaspersky Lab tuviera que asegurar a sus clientes que sus datos se manejan correctamente; esto parece ser una iniciativa de transparencia global.

Todo lo que tenga que ver con sus clientes fue movido a Zurich, donde tendrán que afrontar una auditoría.